Estudio presentado en cumbre de medicina psicodélica destaca el potencial terapéutico de psilocibina, MDMA e ibogaína para tratar condiciones como depresión y adicciones
SAN JUAN (EFE) – El 22.5% de los adultos en Puerto Rico de entre 18 y 64 años sufrió entre los años 2014 y 2016 de algún trastorno mental, reveló un estudio hecho por instituciones académicas universitarias en la isla y en Estados Unidos.
Dicha investigación y resultados fueron expuestos durante la I Cumbre de Medicina Psicodélica, que reunió en San Juan a líderes globales, científicos y profesionales locales para analizar el futuro de la salud mental, según se informó este martes en un comunicado.
El nombre del estudio es ‘Una comparación entre la Prevalencia de Trastornos Psiquiátricos en Puerto Rico con Estados Unidos y la Población de Puertorriqueños en Estados Unidos’.
En el estudio, se entrevistaron a 3,656 sujetos elegibles para participar, aunque unos 3,062 lo completaron, para un 83.8%, según se destacó.
Entre los trastornos psiquiátricos que se incluyeron en la investigación médica estuvieron trastornos de depresión mayor, distimia, ataques de pánico, fobia social, agorafobia, desórdenes de ansiedad, alcoholismo, abuso a drogas y dependencia a algunas drogas como calmantes, estimulantes, heroína, cocaína, entre otras.
Asimismo, los trastornos psiquiátricos fueron agrupados en cuatro categorías: desórdenes en estados de ánimo, desórdenes de ansiedad, desórdenes de abuso de sustancias controladas y dependencia y uso de drogas.
Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada ocho personas en el mundo vive con alguna condición de salud mental.
En esta línea, Puerto Rico se ubicó en el mapa mundial como referente de innovación y compasión, abriendo la puerta a la conversación sobre terapias emergentes como la psilocibina, MDMA e ibogaína, tratamientos prometedores para la depresión, el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y las adicciones.
Durante la I Cumbre de Medicina Psicodélica, se presentaron los últimos avances en terapias asistidas por psicodélicos como la psilocibina, MDMA e ibogaína, las cuales se perfilan como tratamientos innovadores para condiciones como depresión, TEPT y adicciones.
Antes consideradas tabú, terapias como la psilocibina y el MDMA se perfilan hoy como herramientas prometedoras para tratar el TEPT, la depresión y las adicciones, condiciones que afectan a millones y saturan los sistemas de salud a nivel mundial.
Ambas han sido designadas como «terapias innovadoras» por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos y se encuentran en la fase final de su proceso de aprobación, lo que marca un momento crucial en la medicina psiquiátrica.
La cumbre también destacó el potencial de la ibogaína, un compuesto natural con gran promesa en el tratamiento de adicciones y TEPT, especialmente en poblaciones vulnerables como los veteranos militares.
Con las crisis de opioides y sustancias impactando comunidades en todo el mundo, la ibogaína representa una nueva vía de investigación en la que Puerto Rico podría desempeñar un papel clave, aseguraron los expertos.


