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Puerto Rico

Piden al gobierno acción ante crisis en la industria del cannabis medicinal

El grupo de empresarios también solicitó al gobierno que conceda una amnistía temporera para que los pacientes y médicos puedan registrarse o renovar sus licencias libres de costo

Por Revista Crónicas

San Juan (29 de septiembre de 2021) – La congelación inmediata de nuevas licencias para dispensarios, cultivos y manufactureras; la realización de un estudio que establezca parámetros claros sobre la industria; y una reducción en los costos de licencia para pacientes y para que los médicos puedan recomendar cannabis medicinal.

Esos son los reclamos realizados hoy en una conferencia de prensa por representantes de unos 100 empresarios de la industria de cannabis medicinal en Puerto Rico, la cual aseguran está al borde de su peor crisis “ante la expedición descontrolada de licencias de establecimientos por parte del gobierno”.

El grupo de empresarios también solicitó al gobierno que conceda una amnistía temporera para que los pacientes y médicos puedan registrarse o renovar sus licencias libres de costo.

“Del gobierno no implementar estas medidas en el plazo de uno a dos meses, veremos el cierre de empresas, pérdida empleos y el inicio de la desaparición de la industria de cannabis medicinal en la Isla,” dijo el licenciado Goodwin Aldarondo, presidente de Puerto Rico Legal Marijuana.

Mira aquí la conferencia de prensa completa:

Según datos del Departamento de Salud, en abril de este año la industria de cannabis medicinal contaba con 179 dispensarios con licencias, y el pasado mes de agosto cerró con 216 dispensarios, de los cuales cerca del 25% (55 dispensarios) se encuentran en San Juan. De igual forma, actualmente hay sobre 60 establecimientos en proceso de obtener su licencia de dispensario. Mientras, hay 45 cultivos operando y sobre 40 en proceso de recibir licencia para operar. 

El vicepresidente del Colectivo Puertorriqueño de Dispensarios, Jorge Padilla, señaló que los dispensarios están reportando una reducción significativa en ventas, que ronda entre el 30% hasta el 50%.

Explicó que “esto se debe al exceso de aprobaciones de licencias para establecer dispensarios sin considerar si la cantidad de este tipo de licencia, ya aprobadas por municipio, es cónsona con el número de habitantes; lo cual es una locura. Si el número de dispensarios no va a la par con el universo de pacientes ávidos para compra, se diluye el mercado. De hecho, desde hace varias semanas se observa un desplome en el precio de la libra de la flor de marihuana, la cual en el 2016 alcanzó los $4,500 y hoy día se vende por $1,500, porque hay un excedente de este producto”. 

Según datos del Departamento de Hacienda, las ventas reportadas van en aumento. Para el año fiscal 2020 se reportaron ventas de $183,049, mientras que el año fiscal 2021 cerró con ventas ascendentes a $253,977.

“Si tomamos en consideración que no ha habido un aumento significativo en cantidad de pacientes, podemos inferir que ese aumento es uno artificial como resultado de la pandemia y el acceso a ayudas económicas como el PUA, lo cual provocó un aumento en consumo entre los pacientes”, explicó el Lcdo. Aldarondo.

De hecho, las estadísticas del Departamento de Salud también reflejan un estancamiento en términos de licencias aprobadas para pacientes.

Según explicó el presidente de MiCam, José Rivera, “la cantidad de pacientes no ha alcanzado las proyecciones de 250,000 para esta fecha. En mayo de este año había 118,000 pacientes, y al momento hay poco más de 114,000 pacientes activos, lo cuales son en su mayoría son pacientes nuevos; ya que los pacientes que sacaron su licencia en años anteriores no están renovándola”. 

Los empresarios coincidieron en que el costo para la adquisición de licencias para los pacientes, sumado al tiempo que demoran en ser aprobadas resulta uno muy oneroso, por lo que han dejado de renovar sus licencias. De igual forma, expresaron que la falta de médicos licenciados para recomendar tratamientos de cannabis medicinal se debe, en gran parte, al costo que tiene la obtención de dicha licencia. 

“El número de médicos certificados para recomendar cannabis medicinal era de 395 para el 2019 y actualmente hay alrededor de 188 médicos para atender toda la isla. De continuar esta tendencia, pocos pacientes registrados y la proliferación desmedida de dispensarios, estaremos provocando la tormenta perfecta para aniquilar una industria que en otras jurisdicciones está desarrollándose de manera vertiginosa”, añadió el Presidente de MiCam.”

Aldarondo también expresó preocupación con el modelo económico que se estableció para la industria, el cual no destina fondos para que la Junta Reglamentadora pueda ejercer su función fiscalizadora de manera adecuada; ni permite el que se desarrollen campañas educativas sobre los beneficios del cannabis medicinal, según lo requiere la ley. 

 “Cuando se comenzó a planificar y a desarrollar lo que sería la industria de cannabis en Puerto Rico, el modelo económico estaba basado en la sostenibilidad, pero este modelo toma en consideración el consumo de cannabis recreacional o adulto. Al solo limitarse al uso medicinal, lo que ha hecho es encarecer el costo de tratamientos, limitando accesibilidad para los pacientes. Ejemplo de ello, es que a la venta de flor y de productos manufacturados a base de THC se le aplica el IVU, mientras que a los medicamentos controlados no se le aplica este arancel,” señaló el Presidente de Puerto Rico Legal Marijuana. 

Recomendaciones puntuales

Además de detener la aprobación de licencias para dispensarios y cultivos, los empresarios esbozaron una serie de soluciones adicionales para atender la situación que está afectando la industria. Entre las recomendaciones que hacen al gobierno, destacan el investigar la existencia de posibles monopolios; atemperar la estructura de recaudos para hacer más accesible los tratamientos a los pacientes; y destinar los fondos provenientes de los recaudos por concepto de IVU a crear campañas educativas sobre los beneficios de cannabis medicinal, cómo obtener licencia de pacientes y reclutamiento de médicos que puedan recomendar tratamientos.

“Si el empresario local no puede absorber el impacto económico de la caída en los precios y la falta de pacientes, muchos negocios serán adquiridos por las cadenas, las cuales poco a poco irán controlando el mercado. De esta manera se dará paso al surgimiento de un monopolio y se fomentará el fortalecimiento del mercado ilegal, en lugar de combatirlo. La empresa privada quiere ser parte de la solución. Si el gobierno no tiene el presupuesto para encaminar un estudio de mercado, nosotros estamos en la mejor disposición de ayudar y aportar para que se realice,” concluyó el Presidente de Puerto Rico Legal Marijuana.

Ante el estancamiento en el número de pacientes autorizados (que se ha mantenido en aproximadamente 120,0000 desde hace casi dos años), y la expedición descontrolada de sobre 250 licencias de dispensarios, 45 de cultivos y 40 de manufactureras con capacidad instalada para suplir tres veces el mercado, se ha creado una crisis que podría provocar el colapso total de la industria. 

“Esta situación se pudo haber evitado si se hubiese regulado la expedición de licencias conforme a ciertos límites, según establece la propia Ley 42 y su Reglamento”, explicó el Lcdo. José A. Rivera, presidente de la Asociación de Miembros de la Industria de Cannabis Medicinal (MICaM).

La Ley 42, que regula la Industria de cannabis medicinal, establece que se deben de publicar todos los años los parámetros que se van a utilizar para la expedición de licencias de establecimientos autorizados de cannabis medicinal.  

Según el reglamento, la Junta Reglamentadora del Cannabis Medicinal tiene la obligación de establecer anualmente los parámetros de necesidad de licencias de establecimientos basado en una proporción de pacientes existentes versus licencias activas para atender las necesidades de dichos los pacientes. 

Cinco años después de establecida la Industria, estos parámetros nunca han sido publicados, y a pesar de las múltiples solicitudes formales que MICaM ha hecho, la Junta se ha negado cumplir con su propia reglamentación.

“Es muy lamentable la situación a la que hemos llegado.  Muchos pequeños empresarios están a punto de perder sus negocios porque el gobierno no ha querido monitorear el crecimiento de la industria de forma asertiva.  Hemos llegado a un tope en la cantidad de pacientes que se han certificado; los números no han aumentado en los últimos 18 meses, existen menos médicos certificando y cada vez más dispensarios, cultivos y manufacturas.  Hay lugares del área metro en donde puedes encontrar dispensarios de cannabis medicinal puerta con puerta”, añadió el Lcdo. Rivera.

La Junta Reglamentadora del Cannabis Medicinal tienen la potestad de mitigar el daño que está recibiendo la industria en estos momentos, pero según expertos en el tema, ya el daño está hecho y es muy difícil repararlo.

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