El Departamento de Salud presenta el Plan de Acción 2026-2030 para reforzar la prevención y mejorar la atención ante un panorama creciente de enfermedades crónicas
SAN JUAN (EFE) – El 52% de la población adulta en Puerto Rico reportó en 2024 sufrir de al menos una condición crónica, informó este viernes el Departamento de Salud (DS) local.
Algunas de estas condiciones son enfermedades del corazón, tumores malignos, diabetes mellitus, Alzheimer, enfermedades cerebrovasculares, renales y respiratorias crónicas, detalló el DS en un comunicado.
Y, según datos provistos por el DS, los grupos más afectados por condiciones crónicas son las personas mayores de 65 años (78.3%), quienes tienen ingresos menores a $15,000 (63.8%), las mujeres (56.6%), las personas con nivel educativo igual o menor a escuela superior (59.5%) y los veteranos (64.2%).
«Estas cifras reflejan una realidad innegable: las enfermedades crónicas siguen siendo la principal amenaza para la salud y el bienestar de nuestra población», sostuvo el secretario del DS, Víctor M. Ramos Otero, en un comunicado de prensa.
Ante todo ello, el DS presentó este viernes el Plan de Acción de Enfermedades Crónicas 2026-2030, una nueva hoja de ruta que refuerza la prevención, la atención integral y la promoción de estilos de vida saludables en todo Puerto Rico, con el fin de frenar el avance de las enfermedades crónicas.
«Con este nuevo Plan de Acción reafirmamos nuestro compromiso de invertir en prevención, fortalecer el sistema de salud y promover un Puerto Rico más saludable», afirmó Ramos Otero.
La iniciativa se organiza en torno a cuatro dominios estratégicos: epidemiología y vigilancia, estilos de vida saludables y factores sociales, enlaces clínicos-comunitarios; y sistemas de salud.
Cada uno de los dominios integra metas específicas, objetivos medibles y actividades dirigidas a fortalecer la prevención, mejorar el acceso a servicios y fomentar la colaboración intersectorial.
Según datos del DS, 7 de las 10 principales causas de mortalidad en Puerto Rico en 2023 estuvieron relacionadas con alguna condición crónica. En conjunto, representaron el 58.1% de todas las muertes registradas.
Ante ello, el nuevo plan busca consolidar estos logros y revertir las tendencias actuales mediante una estrategia sustentada en evidencia científica y construida de manera participativa.


