La directora de la Oficina de Cannabis Medicinal detalla la reorganización interna, la dinámica de la Junta Reglamentadora y exhorta a la industria a asumir corresponsabilidad
La directora de la Oficina de Cannabis Medicinal de Puerto Rico, Marjorie Tolentino, aseguró que su primer año al frente del ente regulador ha estado marcado por el fortalecimiento de la fiscalización, la reorganización administrativa y el inicio de la revisión del Reglamento 9038, con un eje claro: el bienestar del paciente.
La funcionaria ofreció la entrevista durante la primera Cumbre de Cannabis Medicinal: Salud, Ley y Ciencia 2026, celebrada en el hotel Condado Plaza, un evento que, según explicó, tuvo como propósito principal reforzar la educación tanto a pacientes como a la industria.
“Definitivamente ese es el propósito, la educación tanto al paciente como a la industria del cannabis medicinal”, afirmó. Añadió que el paciente “tiene derechos, pero también tiene que conocer sus responsabilidades”, al subrayar que la orientación debe abarcar qué es el cannabis medicinal, cómo se utiliza y qué prácticas no corresponden a su uso terapéutico.
Tolentino cuenta con 15 años de experiencia en la banca y tres años como administradora de cultivo y dispensario en la empresa Biogrow antes de asumir la dirección. “Ahí adquirí la experiencia, los conocimientos sobre el cannabis medicinal, sobre la industria. Conocimos las necesidades de los pacientes, las necesidades de los establecimientos”, expresó al describir su transición del sector privado al rol de reguladora. Cumplió un año en el cargo el 28 de febrero.
En el plano administrativo, detalló que al momento de asumir la dirección la oficina contaba con siete empleados que atendían funciones administrativas e inspecciones. Actualmente, la división de inspección cuenta con 13 inspectores y el personal total ronda entre 16 y 20 empleados.
“Se trabajó para segregar las funciones de la oficina para que se le pueda brindar un mejor servicio a los establecimientos”, sostuvo. Indicó que bajo su gestión se realizaron reclutamientos, se redistribuyeron responsabilidades y se desarrollaron procesos que antes no estaban formalmente establecidos. A su juicio, el fortalecimiento de la fiscalización es indispensable para garantizar que los establecimientos cumplan con la normativa y proteger al paciente.
Uno de los proyectos centrales es la revisión integral del Reglamento 9038, vigente desde hace aproximadamente ocho o nueve años sin revisiones formales. “Estamos trabajando con la revisión del reglamento 9038”, señaló. Explicó que la Junta Reglamentadora cuenta con un project manager encargado de recopilar información y analizar el reglamento antes de iniciar el proceso formal de enmienda.
No obstante, dejó claro que aún no se han tomado decisiones concretas sobre cambios específicos. “Debemos llevarlo al foro correcto y que se evalúe antes de nosotros poder emitir”, indicó.
La Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal está compuesta por el secretario de Salud, quien la preside; el secretario de Agricultura; el superintendente de la Policía; representantes de DACO, del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio y del Departamento de Hacienda; además de un representante de los pacientes y un representante médico, cuyo nombramiento fue completado recientemente.
Tolentino sostuvo que, a diferencia de años anteriores, ahora existe una agenda formal de reuniones. “Se establece una agenda para que la junta se reúna mensualmente”, afirmó, al indicar que en 2025 el organismo se reunió en 12 ocasiones.
En cuanto al proceso de revisión reglamentaria, invitó a la industria y a los pacientes a someter recomendaciones a través del correo electrónico oficial de la oficina. Aclaró que todas las sugerencias serán evaluadas, aunque no necesariamente adoptadas.
Sobre la reapertura de licencias de dispensarios —mientras las de cultivo permanecen cerradas— explicó que la decisión fue tomada por la Junta tras la presentación de un estudio y defendió que los operadores también deben realizar su propio análisis de mercado. “No todo puede ser responsabilidad de la junta”, expresó. Añadió que la industria debe unirse “para trabajar en conjunto y poder manejar” el desarrollo del sector.
En el aspecto financiero, indicó que la oficina se nutre de ingresos provenientes directamente de la industria, incluidos aranceles, multas y recaudos asociados al programa. Señaló que parte de esos fondos se asigna al Fondo de Enfermedades Catastróficas y a la Universidad de Puerto Rico, aunque no precisó el porcentaje.
Como mensaje final, la directora insistió en que el programa debe mantenerse dentro de un enfoque clínico y educativo. “El cannabis medicinal no es recreacional, es cannabis medicinal”, afirmó. Recalcó que se trata de un tratamiento complementario para aliviar condiciones y no de una cura.
“El fin de la oficina definitivamente es asegurar el bienestar del paciente”, concluyó.
no mencionaste las vacantes y que ya se lleno una
Título:
Marjorie Tolentino: más inspectores, revisión del Reglamento 9038 y ajustes en la Junta Reglamentadora
Subtítulo:
La directora de la Oficina de Cannabis Medicinal destaca la reorganización interna, confirma que ya se llenó la vacante del representante médico y mantiene el foco en el paciente
Texto:
La directora de la Oficina de Cannabis Medicinal de Puerto Rico, Marjorie Tolentino, afirmó que su primer año al frente del ente regulador ha estado enfocado en reforzar la fiscalización, reorganizar la estructura interna y comenzar la revisión del Reglamento 9038, con el bienestar del paciente como eje central.
Tolentino ofreció la entrevista durante la primera Cumbre de Cannabis Medicinal: Salud, Ley y Ciencia 2026, celebrada en el hotel Condado Plaza. “Definitivamente ese es el propósito, la educación tanto al paciente como a la industria del cannabis medicinal”, expresó. Añadió que el paciente “tiene derechos, pero también tiene que conocer sus responsabilidades”.
Con 15 años de experiencia en la banca y tres años como administradora de cultivo y dispensario en Biogrow antes de asumir la dirección, explicó que su paso por la industria le permitió conocer de cerca las dinámicas del sector. “Ahí adquirí la experiencia, los conocimientos sobre el cannabis medicinal, sobre la industria. Conocimos las necesidades de los pacientes, las necesidades de los establecimientos”, sostuvo. Cumplió un año en el cargo el 28 de febrero.
En cuanto a la estructura interna, detalló que al momento de asumir la dirección la oficina contaba con siete empleados que atendían funciones administrativas e inspecciones. Actualmente, la división de inspección cuenta con 13 inspectores y el personal total ronda entre 16 y 20 empleados.
“Se trabajó para segregar las funciones de la oficina para que se le pueda brindar un mejor servicio a los establecimientos”, afirmó. Indicó que se realizaron reclutamientos, se redistribuyeron tareas y se desarrollaron procesos que no estaban formalmente establecidos, con el objetivo de fortalecer la fiscalización.
Uno de los proyectos principales es la revisión integral del Reglamento 9038, vigente desde hace aproximadamente ocho o nueve años sin enmiendas formales. “Estamos trabajando con la revisión del reglamento 9038”, señaló. Aclaró que todavía no se han tomado decisiones sobre cambios específicos y que cualquier modificación deberá seguir el proceso correspondiente ante la Junta Reglamentadora.
La Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal está compuesta por el secretario de Salud, quien la preside; el secretario de Agricultura; el superintendente de la Policía; representantes de DACO, del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio y del Departamento de Hacienda; además de un representante de los pacientes y un representante médico. Tolentino explicó que históricamente esas dos posiciones habían permanecido vacantes, pero confirmó que ya fue nombrado el representante médico. La vacante correspondiente al representante de los pacientes continúa pendiente de designación.
Según indicó, bajo la actual administración se estableció una agenda formal de reuniones mensuales. “Se establece una agenda para que la junta se reúna mensualmente”, afirmó, al precisar que en 2025 el organismo se reunió en 12 ocasiones.
Sobre la reapertura de licencias de dispensarios —mientras las de cultivo permanecen cerradas— sostuvo que la decisión fue tomada por la Junta y que los operadores también deben evaluar la viabilidad de sus negocios. “No todo puede ser responsabilidad de la junta”, expresó, al exhortar a la industria a trabajar de manera conjunta para manejar el desarrollo del mercado.
En cuanto al financiamiento, indicó que la oficina recibe ingresos directamente de la industria mediante aranceles, multas y recaudos asociados al programa. Parte de esos fondos se asigna al Fondo de Enfermedades Catastróficas y a la Universidad de Puerto Rico.
Tolentino insistió en que el programa debe mantenerse dentro de un marco clínico y educativo. “El cannabis medicinal no es recreacional, es cannabis medicinal”, afirmó, al recalcar que se trata de un tratamiento complementario y no de una cura.
“El fin de la oficina definitivamente es asegurar el bienestar del paciente”, concluyó.


