Veterinarios destacan que la identificación temprana mejora las opciones de tratamiento y la calidad de vida de las mascotas
SAN JUAN – El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico advirtió sobre la importancia de reconocer a tiempo los tipos de cáncer más comunes en perros y gatos, al señalar que la detección temprana sigue siendo el factor más determinante para aumentar las probabilidades de éxito en el tratamiento y preservar la calidad de vida de los animales.
La entidad indicó que, aunque la palabra cáncer suele generar temor, los avances en la medicina veterinaria han permitido mejorar de manera significativa las alternativas de diagnóstico y tratamiento. No obstante, sostuvo que esta enfermedad continúa entre las principales causas de muerte en perros y gatos adultos, sobre todo en mascotas de edad avanzada.
Entre los tipos de cáncer más frecuentes en ambas especies figura el linfoma, una enfermedad que afecta el sistema linfático. Según el comunicado, en muchos casos los dueños detectan ganglios inflamados que se sienten como pequeñas protuberancias bajo la piel, especialmente en el cuello o detrás de las patas. También pueden presentarse pérdida de peso, disminución del apetito, apatía y problemas digestivos persistentes. En los gatos, añadió, el linfoma suele manifestarse con síntomas gastrointestinales crónicos, lo que puede retrasar su identificación.
El organismo explicó además que en los perros son frecuentes los tumores de mastocitos, que suelen aparecer como bultos en la piel capaces de cambiar de tamaño, enrojecerse o causar picazón. Aunque a veces parecen lesiones inofensivas, advirtió que cualquier masa nueva o crecimiento que cambie de forma o tamaño debe ser evaluado por un veterinario.
Otro de los cánceres señalados en el comunicado es el mamario, particularmente en hembras que no han sido esterilizadas. Este puede presentarse como nódulos o masas en las glándulas mamarias y, en algunos casos, ulcerarse o producir secreciones anormales. La esterilización temprana, según la entidad, reduce de forma considerable el riesgo de desarrollar este tipo de tumor.
El texto también menciona el osteosarcoma, un tumor óseo agresivo que afecta con mayor frecuencia a perros de razas grandes. La condición suele manifestarse como una cojera persistente, dolor en la extremidad afectada o inflamación en la zona. En los gatos, en tanto, los tumores orales aparecen entre los más relevantes y tienden a ser agresivos, con señales como mal aliento persistente, dificultad para masticar, sangrado en la boca o inflamación facial.
El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico exhortó a no ignorar señales generales como pérdida de peso sin explicación, cambios en el apetito, fatiga inusual, heridas que no cicatrizan, sangrados anormales y alteraciones en los hábitos urinarios o fecales. También recomendó chequeos veterinarios anuales en mascotas adultas y controles semestrales en animales mayores, así como observar cambios en el comportamiento y palpar ocasionalmente el cuerpo de la mascota en busca de bultos.
La organización sostuvo que un diagnóstico de cáncer no siempre equivale a una sentencia inmediata, ya que existen alternativas como cirugía, quimioterapia, radioterapia y tratamientos paliativos que pueden prolongar la vida del animal y mantener una buena calidad durante el proceso.
Para más información, puede llamar al Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico al 787-520-0237 o acceder www.facebook.com/CMVPR.


