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Productos

La detección de contaminantes en el cannabis medicinal

El cannabis, como cualquier otro producto agrícola, es también propenso a contagiarse de una variedad de plagas y contaminantes.

Por Javi Díaz
Gerente de Desarrollo, Cannalytics Bioscience Labs

Los contaminantes se encuentran presentes en todas partes del mundo. Debido a su tamaño y la movilidad de sus esporas, los hongos pueden propagarse por los cultivos y almacenes de cannabis.  

Cuando las condiciones de humedad y temperatura son favorables, los hongos pueden proliferar en colonias que pueden destruir los cultivos, consumiéndolos o envenenándolos con metabolitos tóxicos llamados micotoxinas.  

Al igual que algunos de los otros contaminantes agrícolas potenciales (es decir, pesticidas y metales pesados), las bacterias, hongos y micotoxinas también deben ser motivo de preocupación para la industria del cannabis como un factor en la seguridad y calidad del producto. 

Los contaminantes biológicos son una de las mayores preocupaciones para la salud.  Los microbios están en todas partes y pueden ser beneficiosos o causar enfermedades y hasta la muerte en pacientes con el sistema inmunológico comprometido.   

El cannabis como cultivo es particularmente propenso al crecimiento de hongo debido a las condiciones de cultivo. Algunas de las formas más comunes de moho son el hongo o moho polvoriento o mejor conocido en inglés como “powdery mildew”. Las cosechas que tardan en sacar sus productos pueden absorber cantidades significativas de agua por lo que sería más propenso a crear un ambiente idóneo para la proliferación y crecimiento del hongo.   

El cannabis también puede estar contaminado en muchos puntos de cosecha y procesamiento o producción, exponiendo el producto a micotoxinas peligrosas. La cantidad de secado del cannabis puede afectar el potencial de crecimiento del hongo.  Los materiales vegetativos con más del 14% de humedad pueden estimular el crecimiento del hongo por lo que está especificado en el Reglamento 9038 un 13% como límite aceptado.  

Algunas micotoxinas, especialmente las aflatoxinas y las ocratoxinas, necesitan oxígeno para crecer, por lo que la reducción del oxígeno en las áreas de almacenamiento puede retrasar el crecimiento.  

Los cultivadores de cannabis deben siempre tener un control de humedad y temperatura en sus facilidades.

Los tipos más simples de prueba son las pruebas cualitativas que proporcionan una respuesta afirmativa o negativa en cuanto a si hay una toxina o contaminante presente.  Un segundo tipo de prueba es cuantitativa.  

Estos tipos de resultados se obtienen a través de métodos de prueba cuantitativos y análisis instrumentales más complejos y sensibles.  

En todas estas pruebas, las muestras deben extraerse y el líquido resultante se convierte en la matriz de prueba. Las pruebas cuantitativas, como las máquinas de prueba, utilizan detectores que son capaces de analizar los cambios químicos y calcular esos cambios a una medición específica o cuantitativa.

En muchos casos, los laboratorios de pruebas prefieren un mayor rendimiento de análisis y utilizan técnicas más avanzadas como la fluorometría, la cromatografía y la espectroscopia de masas. La fluorometría es el estudio del espectro visible de fluorescencia.    

Las pruebas de micotoxinas a menudo se llevan a cabo en combinación con otros tipos de pruebas de cannabis, como los terpenos, pesticidas y potencia. En estos métodos se utilizan métodos de análisis más complejos, como la cromatografía líquida y la espectroscopía de masas.  

Estos sistemas pueden probar múltiples objetivos, pero necesitan un alto nivel de experiencia para ejecutarse y a menudo son costosos de comprar y mantener a diferencia de los métodos de prueba más simples.

El cannabis, como cualquier otro producto agrícola, es también propenso a contagiarse de una variedad de plagas y contaminantes.   

Las prácticas y procesos agrícolas en la industria del cannabis pueden conducir a una mayor exposición a las micotoxinas. Existen serios problemas de salud con respecto a la contaminación por micotoxinas de productos que no sólo se procesan en comestibles, sino que también se utilizan como productos de inhalación y medicamentos para pacientes con sistemas inmunológicos comprometidos.  

Por lo tanto, es fundamental entender la naturaleza de los hongos y las micotoxinas y cómo reducirlos en los productos de cannabis medicinal.

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